miércoles, 20 de noviembre de 2013

Capítulo 3: "I'm so sorry..."




Delante de ella había un chico mínimo dos cabezas más alto, de tez morena y grandes ojos marrones. Tenía unas pestañas largas y rizadas naturalmente, y una barba de un par de días. Llevaba puesta una musculosa verde con un par de letras de colores, y unas bermudas de jean. Caminó despreocupado mientras rascaba su cabeza y se acomodaba el cabello con la mano derecha, mientras la izquierda iba en su bolsillo. Al llegar hasta donde estaba la chica, no pudo reparar en mirar su cuerpo únicamente cubierto por una pequeña toalla, mientras que ella volvía a escudarse con sus pequeños brazos, mientras se sonrojaba enormemente. Le dedicó una pequeña sonrisa, y _______ miró hacia sus pies avergonzada nuevamente. 

El chico, sin dejar de mirarla, golpeó tres veces la puerta de su habitación con sus nudillos.

-Nikki, soy Zayn. -La chica notó la voz áspera y sexy que salía de su boca. Ahora sabía su nombre. Él aún la miraba, aunque ella no podía descifrar lo que sentía o pensaba. Su mirada era demasiado inexpresiva. -¿Querés ir por un helado, o a caminar, o algo? 

La música que se escabullía por las hendeduras de la puerta se cortó abruptamente, y la puerta se abrió de golpe. Nicole, con su campera de cuero en mano, y su bolso en la otra, salió disparada sin darle una mínima mirada a su hermana. Tomó al moreno del brazo y lo arrastró por el pasillo hasta que desaparecieron en la sala.

Rápidamente entró al cuarto y cerró la puerta tras ella. ¿Cómo convivir todo este tiempo con una hermana que no te soporta? O aún peor, ¿qué pasará el año entrante, cuando Niall se tenga que ir a la universidad? Tendría que vivir sola con su hermana. Nicole no lo aceptaría. 

Rápidamente se puso el short de jean y la remera de manga corta, y cuando se iba a poner el buzo, alguien tocó la puerta. Ésta se abrió lentamente, dejando ver una cabellera rubia entrar a la habitación, con los ojos cerrados.

-¿Estás decente? -Preguntó antes de entrar por completo su hermano.
-Si. -Respondió ella, dejando su actividad anterior. Niall entró por completo a la habitación y cerró la puerta tras él.
-¿Todo en orden? -Preguntó preocupado. 

La chica no se había dado cuenta hasta ese momento que las lágrimas que habían amenazado en salir desde el incidente del baño, finalmente se habían echo presentes. Se secó las mejillas con el dorso de la mano, y al abrir los ojos descubrió la mirada consternada de su hermano.

Niall avanzó hasta ella y levantó una de sus manos, pero ella rápidamente la retiró se la llevó al pecho. Su hermano no se rindió, y con una mirada bastante dura, volvió a tomar la mano de la chica y la volteó, dejando a la vista las múltiples cicatrices de cortes anteriores. Algunos más nuevos que otros. Ella se sintió avergonzada. No separó la vista de su hermano en ningún momento. Y éste no separaba la vista de su muñeca. Soltó la mano con cuidado y sin mirarla giró sobre sus talones y salió por la puerta de la habitación, dejándola nuevamente a ella sola con sus lágrimas aflorando nuevamente en forma de cascada desde sus ojos.

Niall llegó a la sala y se desplomó en el sillón, sin notar que todos sus amigos se habían retirado, y el único que quedaba era el más pequeño de todos.

-Niall, se que no es buen momento, pero… ¿puedo quedarme esta noche? -Preguntó tímido Harry. Esa clase de timidez que te da cuando la madre de tu amigo lo regaña frente tuyo. Esa timidez que no sabés que hacer, entonces simplemente preferís quedarte sentado a esperar que el momento pase.
-Claro que si, Hazz. Siempre que quieras. -Trató de fingir una sonrisa. Subió los pies a la mesa de café y se quedó mirando a la ventana un punto fijo, una hoja de un árbol, pensando.

Harry no sabía que hacer. Podría bien quedarse callado, y esperar a que la tensión pase, aunque eso lo convirtiera en un mal amigo. O bien podría preguntarle que pasa, y soportar las consecuencias. Optó por la segunda. Niall había echo tanto, no solo por él, sino que por todos los chicos, que era lo mínimo que podía hacer.

-¿Está todo bien? -Preguntó el ojiverde. Niall volteó la cabeza hacia él, y asintió en un suspiro.
-Lo va a estar. O al menos eso espero. -Dijo lo último en voz baja, pero gracias al silencio que reinaba la casa, su amigo lo escuchó. -Lamento haberte hecho pasar por todo esto.
-¿Es en cerio? -Preguntó riendo Harry. -Hoy a la mañana le choqué el auto a mi padre porque prometió comer conmigo anoche, y no apareció sino hasta las tres de la madrugada. ¿Y te pensás que un celular en el inodoro es malo? -Harry rió con pesadez. Si bien el trataba de hacer reír a su amigo con tal historia, a el le daba amargura contarla. Pero por suerte sirvió para subirle un poco el ánimo al rubio.
-¿Vos ibas manejando? -Preguntó Niall, con una pequeña sonrisa plasmada en la cara.
-¿Qué? ¡No! ¡Ni loco! -Respondió riendo. -Lo puse al principio de un repecho, y lo empujé. La teoría de acción y reacción terminó el trabajo por mí.
-¿Teoría de acción y reacción? -Preguntó su amigo riendo más que antes.
-Física. La acción era el auto. Y la reacción la tuvo un árbol. -Niall estalló en carcajadas. Harry rió amargamente. No estaba conforme con lo que había echo. Pero dentro suyo se repetía que su padre se lo merecía. -Y, ¿qué me cuentas de tu nueva hermana? ¿Es otra Nicole, o qué? -Preguntó el chico, tomando un sorbo de agua. Niall negó reiteradas veces.
-¿Viste la actitud de Nicole? -Harry asintió. -Bueno, invertila y tenés la personalidad de _______.
-O sea tímida, delicada, y no tan… ¿satánica? -Preguntó el chico riendo. Niall asintió lentamente. -¿Seguro que son hermanas?
-Si. Desteñí a Nicole y te queda idéntica a _______. -Respondió Niall, ya más calmado.
-Esperá un momento… ¿Nicole se tiñe? -Niall asintió obvio. No podía creer que no lo supiera. -¿O sea que Nikki es rubia? -Su amigo volvió a asentir. -Wow, eso no lo sabía. -El rubio rió como diciendo "qué pelotudo".
-Tenías que verlas de chiquitas. Nicole era un calco a _______, pero versión más chica, y con más pecas. -Sonrió al recordarlas de chicas.
-¿O sea que _______ es más grande que Nikki? -Él asintió. -¿Es más grande que vos?
-No. -Negó el chico. -Tiene diecisiete. -Harry sonrió ampliamente. -Sacá esa sonrisa de la cara o te la saco de una piña. 
-¿Qué? -Preguntó el chico de los rulos riendo sonoramente. -Yo no dije nada.
-Pero lo pensaste. -Harry le brindó una sonrisa a Niall.
-No me dijiste eso cuando conocí a Nikki… -Se quejó el castaño, recostándose en el sillón. 
-Tenía diez años cuando la conociste, y vos tenías trece. No creí que pensaras esas cosas de mi hermanita. 
-¿Está buena? -Preguntó Harry, con una sonrisa. Niall le tiró un almohadón por la cabeza. -No, en cerio. Tengo que saber a que me enfrento.
-Yo que se. -Respondió el rubio, riendo levemente. -Es mi hermanita. No la miro… así.
-Entonces está buena. -Respondió Harry, subiendo los pies a la mesa de café, igual que Niall, quien lo miró confundido. -Si fuera fea dirías que es fea. Pero si es linda no podés decir que es linda, porque sería asqueroso. Es eso, o es un monstruo de la aldea.
-Tenés que dejar de obsesionarte con esa película. -El castaño rió mientras negaba con la cabeza. -Y si es linda. Pero no voy a hablar de si está "buena" o no.
-¿La voy a conocer? -Preguntó sonriendo. Niall se encogió de hombros.
-Supongo que en algún momento le va a dar hambre… Hablando de eso, yo muero de hambre. Pidamos una pizza.



-Ya casi terminamos la pizza y no conocí a tu hermana aún. -Se burló el castaño, limpiándose la boca con una servilleta de papel, y bebiendo un sorbo de refresco. 
-Voy a preguntarle si quiere comer algo. No te la termines, probablemente quiera comer algo. No come nada desde que llegó. Y conociéndola, no come desde que se subió al tren. -Dijo Niall, parándose del sillón y yendo hacia la habitación de su hermana.

Al entrar, la cama estaba perfectamente arreglada, nada fuera de lugar. Se adentró un poco más a la habitación solo para comprobar que efectivamente no había nadie ahí. Salió rápidamente y cruzó el pasillo hasta el baño. Lo abrió de golpe. Vacío. Se comenzó a preocupar. Corrió hacia su propia habitación, y repitió el procedimiento. Nuevamente estaba vacía. Solo quedaba un cuarto en la casa. 

Sin perder más tiempo cruzó el pasillo y abrió la puerta de la habitación de al lado de la de Nikki. Estaba oscura, y llena de cajas, y muebles que no se usaban. Hace alrededor de cuatro años que la habitación estaba igual, llena de porquerías. La ventana estaba abierta, y la cortina ondeaba suavemente al ritmo del viento.

Niall rápidamente esquivó las cajas, sillas, y demás objetos que habían en el piso de la habitación hasta llegar a la ventana. La melena rubia de su hermana ondeaba al ritmo de la cortina. Estaba sentada sobre las escaleras de servicio, con una libreta en la falda y un lápiz en la mano izquierda. Niall se quedó un momento admirando la obra de arte que su hermana estaba dibujando tras su espalda. Ella estaba tan concentrada que no lo notó, hasta que salió por la ventana y se sentó a su lado en las escaleras de metal negro. Ella rápidamente cerró el block en el que dibujaba. (La imagen de arriba del todo )

-¿Qué? ¿Por qué? -Preguntó su hermano apoyando sus codos en sus rodillas. -Estaba quedando estupendo.
-Era solo un boceto. -Respondió ella, apoyando el block sobre su pecho y poniendo un mechón de su rubio cabello tras la oreja.
-Era asombroso. De verdad. -Respondió él, mirándola enternecido.

Un silencio inundó el ambiente. Solo se escuchaban las bocinas de los autos de Nueva York constantes, y el viento silbando en sus oídos. El aire estaba sucio, contaminado, como fue toda la vida. 

-No puedo creer que en cuatro años Nicole no haya encontrado esta ventana, pero vos no llevás acá ni veinticuatro horas y ya la encontraste. -Comentó incómodo, para romper el silencio. Ella no respondió, solamente abrazó sus rodillas y miró como East River se movía lentamente, separando Brooklyn de Manhattan. -¿Tenés hambre? Ordenamos pizza. -Intentó nuevamente.
-Lo se. Vi al repartidor desde acá. -Respondió ella, aún sin mirarlo.
-¿Podemos hablar de lo sucedido? -_______ no respondió. -Por favor. Trato de entenderte.
-¿No estás enfadado? -Le preguntó ella, mirándolo finalmente, con una expresión de sorpresa.
-No, claro que no. -Luego lo pensó unos momentos, reconsiderando su respuesta. -O mejor dicho, si. si estoy enfadado. Pero conmigo mismo. Por no estar ahí para evitarlo. No solo esto -Dijo sosteniendo la mano de su hermana alto, refiriéndose a los cortes. -, sino todo, en general. -Ella se removió incómoda, mientras los recuerdos inundaban la memoria.
-No fue tu culpa. -Dijo ella, con un hilo de voz, al borde de romper en llanto.
-No. Pero pude haber abierto los ojos y haberlo impedido, en vez de tomármelas a Boston con nuestra tía. -Habló más para sí mismo, mirando al horizonte como Manhattan se alzaba frente suyo.
-Echarte la culpa no soluciona las cosas. -Le respondió ella, mirándolo arrepentido. Él la miró de la misma manera. -¿Podemos no hablar del tema?
-Claro. Hablemos del tema número dos. -Dijo levantando su muñeca, con una expresión divertida en la cara, probablemente para que ella no pensara nuevamente que estaba enfadado. Las marcas estaban cubiertas por el buzo, pero aún así siempre presentes. Ella retiró el brazo y estiró más la manga del buzo ya de por si larga. -¿Cuándo empezaste a… dañarte a ti misma? -Preguntó algo incómodo y triste a la vez. Pasaron alrededor de un minuto y medio antes de que ella contestara.
-A los nueve. -Respondió en un tono de voz muy bajo. 
-A los nueve. -Repitió Niall, como regañándose a sí mismo. Luego suspiró. -Y, ¿cuándo fue la última vez que… eso? -No se sentía cómodo hablando de esto a su hermanita. Y ella no se sentía cómoda respondiendo sus preguntas.
-Tres días. -Respondió de la misma manera. Niall estuvo un rato largo sin responder.
-Okey… Esto ya fue lo suficientemente raro. Nunca fui muy bueno hablando y eso… -Ella emitió una pequeña risa, falsa, por supuesto. -¿Qué te parece si vas a comer algo? Te guardé un pedazo de pizza.

Ella asintió mientras se paraba. Estaba aliviada de dar el tema como aludido. No quería seguir hablando del tema.

-De todas maneras no te creas que el tema está terminado acá. No quiero verte hacerte nada malo a tu cuerpo, ¿entendido? -Ella asintió, aunque no creía que así como así pudiera dejar el hábito.

Entraron a la habitación. Él la ayudó a bajar de la ventana, y ambos se quedaron admirando el lugar.

-Si sacamos toda la porquería puede quedar un lugar lo suficientemente amplio. -Comentó el chico, poniendo sus manos en jarra sobre sus caderas.
-¿Suficientemente amplio para qué? -Preguntó su hermana, mirándolo confundida. 
-Si trasladamos la cama para acá, creo que puede funcionar como tu habitación. No podés seguir durmiendo con Nikki mientras siga… -No encontró la palabra correcta.
-Odiarme. -Terminó la frase por sí misma.
-Nikki no te odia. -La tranquilizó su hermano. Ella se quedó en silencio. -En fin, ¿qué te parece? Podemos empezar a sacar las cosas mañana a la mañana. -Ella asintió levemente.

Por un lado se sintió aliviada. Pero por otro, le parecía horrible el hecho de tener que irse de la misma habitación que su propia hermana, por miedo a lo que ésta podría llegar a hacerle. Eso era realmente lamentable.

Esquivando las cajas y otros objetos, llegaron a la puerta, y caminaron en silencio por el pasillo. hasta la sala principal, donde un chico de cabello voluminoso estaba mirando televisión, sin notar su presencia. Si no fuera por el brazo de su hermano sobre sus hombros impulsándola a caminar, _______ ya se habría quedado a mitad de camino. Finalmente, cuando el chico escuchó pasos, volteó hacia donde ellos venían caminando. 

-Enana, el es Harry. Es uno de mis mejores amigos. -El chico al que Niall había presentado como Harry, se paró rápidamente del sillón y caminó hacia ellos dos. -Harry, ella es mi hermanita. _______. -Terminó de presentar, mientras Harry estiró la mano para estrecharla con la de la chica. Ella lo dudó unos segundos, pero finalmente aceptó su mano, y se saludaron.
-Un gusto. -Dijo él, con una gran sonrisa. Ella le devolvió la sonrisa tímida, pero no le respondió. -¿No habla? -Le preguntó gracioso a Niall. -¿Le comieron la lengua los ratones? Eso es grave. La lengua sirve para tantas cosas… -Eso finalmente logró hacer reír a _______. Por alguna razón, los comentarios desubicados del más pequeño del grupo le daban gracia. 
-Te estoy mirando, Harry. -Dijo Niall con una sonrisa. Le alegraba ver a su hermanita reír.
-¿Qué? Yo no hice nada. -Respondió con una sonrisa. -Es más, fui considerado y te guardé un pedazo de pizza. -Le dijo esta vez a la rubia. Ella sonrió.
-¿Gracias? -Respondió sin dejar la tímida sonrisa.
-¡Habla! -Exclamó divertido.
-Suerte con Harry, enana, porque no para de hablar. -Harry le golpeó el brazo de broma.
-Mentira. A veces paro de hablar porque preciso usar la boca para otras cosas… -Nuevamente _______ no logró reprimir una pequeña risa, y Niall lo miró con una mirada reprochadora. -Para comer, por ejemplo. -Dijo gracioso.
-Andá a comer, mientras tanto yo me voy a fijar su tu celular sigue funcionando. -Le dijo a su hermana. Esta asintió y caminó hacia el sillón, escoltada por Harry. 

_______ agarró el último pedazo de pizza sobrante en la caja y lo puso sobre un plato antes de sentarse en el sillón, junto al amigo de su hermano, quien no dejaba de mirarla, como estudiando sus movimientos. 

-Entonces, sos hermana de Niall. -Dijo sin apartar la mirada de ella. Asintió levemente. -¿Por qué no te conocía?
-Viví los últimos cuatro años en un internado en Connecticut. -Respondió ella, luego de tragar el primer bocado de pizza. estaba fría, pero era comida, y hacía rato que no comía nada.
-¿Un internado? Boo, que aburrido. -Comentó acomodándose. A ella no le gustaba la atención, igual que su hermano, por lo que estas situaciones la ponían incómoda. Simplemente se encogió de hombros. -¿Y por qué volviste? -Preguntó, cada vez más interesado en ella.
-Vos lo dijiste. Era aburrido. -Mintió, seguido de otro bocado de pizza. Harry sonrió levemente.
-¿Siempre sos tan tímida? -_______ se encogió de hombros. -No malinterpretes. Me parece lindo.
-¡NOS SEPARA UNA PARED, STYLES, NO EAST RIVER! -Gritó Niall desde la cocina. Eso provocó que ambos adolescentes rieran.
-Nunca lo había visto así con Nicole. Esto es nuevo. -Comentó riendo el castaño, mientras le daba un sorbo a su bebida.
-Porque Nicole te castraría apenas le dirijas la palabra… -Respondió Niall, volviendo a la sala con un vaso de agua en la mano. Le entregó el vaso a su hermana y se sentó en el sillón. -Lo lamento, pero tu teléfono está oficialmente muerto. -Ella miró hacia sus manos, donde sostenía el vaso.
-No se vos, pero con esa mirada me dan ganas de comprarle un nuevo celular. -Dijo Harry, tratando de ocultar su mal humor con bromas.
-Ya veremos como solucionarlo. -Dijo Niall, brindándole una sonrisa a su hermana.
-No importa. -Respondió ella volviendo a subir la mirada. -No me urge tener un celular.
-¡Es tan tierna! -Exclamó Harry, comportamiento no usualmente visto en él. -Quiero llevármela a mi casa y no parar de abrazarla. Pero eso incluiría hacerla lidiar con mi padre, y nadie merece eso… -_______ rió. El amigo de Niall estaba logrando subirle un poco el ánimo por el día de mierda que había tenido. Sacando el echo de reencontrarse con su hermano, nada de lo demás había sido bueno. Se hizo un silencio mientras ella delicadamente se comía todo el pedazo de pizza.
-_______… -Llamó su atención su hermano. -La cosa es así. A Harry le gusta la atención, así que este es el momento en el que le tenés que preguntar sobre su padre.
-Claro. -Dijo ella, volteándose hacia Harry. -¿Qué sucede con tu padre?
-No es necesario aburrirte, de verdad. No tenés que hacer lo que Niall dice. -Respondió él, acomodándose en el sillón.

-Ella es buena escuchando. -Dijo Niall. -Y además, tiene una afición por los casos perdidos, o sea vos. -Harry le tiró un almohadón por la cabeza a Niall, mientras portaba una triste sonrisa. -

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Buenas buenasssssss.... Se que estuve en otra totalmente la ultima semana, pero para ser sincera, me la tomé para relajarme totalmente :) Lo lamento!!!! En mi defensa, es todo culpa de America's Next Top Model, no me puede gustar más ese programa, lo juro!

Anna Malik: Lo lamento, pero por ahora no voy a necesitar chicas. Cualquier cosa se los voy a hacer saber a todas y haré un concurso como la otra vez :)

Bueno, básicamente eso. Ya me voy a escribir la de Louis, que el próximo capítulo está interesante... Jajaja beso grande a todas, las adoro!!

Laters, babies!

Juuu :)

domingo, 3 de noviembre de 2013

Capítulo 2: "...until I met him".


"Not all those who wander are lost."  
-J.R.R. Tolkien.


-¡Cuidado! 

Gritó alguien. Pero ella no llegó a ver quien era. En vez de eso volteó hacia la calle, donde un auto venía directo hacia ella. Pensó en moverse, pero sus pies le fallaron. Y cuando pensó que ya no podría escapar de ser atropellada, sintió que alguien la tiró fuera del camino hacia la acera de en frente, terminando sobre ella. El auto paró unos breves segundos, pero luego siguió su camino como si nada hubiera sucedido. Y ahora ella estaba a salvo, pero con alguien sobre ella. Ese alguien era su salvador. Quien la había salvado de casi ser atropellada. Ese alguien era un chico. Y era hermoso, pensó ella. 

Se quedaron mirando un rato sin decir nada. Pero pronto el peso del chico se comenzó a hacer notorio sobre ella, así que se removió incómoda y bajó la mirada mientras el calor subía a sus mejillas.

-Lo lamento. -Dijo el chico, también sonrojándose. Se paró de en cima de ella y la ayudó a pararse. _______ le dio una tímida sonrisa en forma de aceptación de su disculpa. Luego miró hacia donde segundos atrás Nicole se había ido corriendo, deseando que al ver que estaba en peligro hubiera vuelto. No fue así. Un suspiro se escapó de su boca. -No te preocupes por Nicole. Es así con casi todo el mundo. -Comentó el castaño al escuchar su suspiro. Había estado presente cuando ella salía del edificio detrás de su hermana y gritaba su nombre. Así que sabía que era ella por quien suspiraba. Ella asintió triste mientras bajaba su mirada al suelo. -¿De dónde la conocés? ¿Es tu amiga o… enemiga…? -Dijo lo último en voz baja, lo que le hizo cuestionarse a la chica que tantos enemigos tuviera su hermana. Nuevamente miró en dirección a donde se había ido.
-De hecho, soy su hermana. -Otro suspiro se escapó de su boca sin previo aviso. Volvió la vista al chico y éste estaba con los ojos bien abiertos. 
-¿Su hermana? -Habló luego de un par de segundos incómodos de reflexión. -Pero, ¿cómo…? Digo, no es imposible. Sos idéntica a Niall. -Se rascó la nuca tratando de atar cabos por sí solo, pero no lograba. Le faltaba información. -¿Cómo es que Niall nunca me contó que tenía otra hermana? -Dijo para sí mismo en voz alta.
-A Niall no le gusta hablar de su vida… -Contestó ella volviendo la vista a la acera. Por un segundo se sintió apenada. ¿Será que Niall no la consideraba lo suficientemente importante como para hablarle a sus amigos de ella? 
-Lo se, pero… Una cosa es no decirnos la chica con la que se acostó el viernes. Pero, ¿una hermana? ¿En serio? -_______ se encogió de hombros sin saber qué responder. Puso ambas manos en su nuca y dio una vuelta en su lugar mientras tomaba aire. -Lo lamento. No paro de hablar. -Emitió una pequeña risa. _______ le devolvió la sonrisa tímida. -Soy Liam. Liam Payne. Uno de los mejores amigos de tu… hermano. -Le tendió la mano a la rubia, y esta la aceptó.
-_______. -Respondió. No le pareció necesario decir su apellido, ya que debe de saber el de Niall. Además, no es un apellido del que le guste alardear. Liam le sonrió, y ella se sonrojó. Luego de un par de segundos en los que ninguno habló, a ella le pareció adecuado el momento para agradecerle. -Gracias… Por salvarme. 
-De nada. -Dijo sin dejar de sonreír. -¿Vas a ir tras tu hermana o al loft? -Preguntó indeciso. Ella volteó por tercera vez a donde su hermana había desaparecido. No sabía a donde había ido. Y de seguro para este momento ya debería de estar muy lejos como para seguirle el rastro.
-Al loft. -Dijo en un suspiro.
-Entonces te acompaño. Venía a ver a Niall de todas maneras. -Ella le sonrió en forma de agradecimiento y comenzaron a caminar hacia la entrada. 

Subieron las escaleras en silencio hasta el apartamento, y al entrar Niall estaba cargando el bolso para llevarlo a la que sería su habitación. 

-Hola, Niall. Qué lindo día. Me encontré a tu hermana perdida en la calle. ¿Tenés un vaso de agua? Hace calor. -Bromeó Liam cerrando la puerta tras de él. Niall le sonrió.
-Liam, ella es _______, mi hermana menor. -Los presentó sin dejar de sonreír.
-Gracias por el dato. ¿Alguna otra hermana, prima, o algo por el estilo, de la cual no sepa? -Preguntó gracioso. -O un hijo, tal vez.
-No. -Lo pensó unos momentos. -No. -Repitió. Liam sonrió. -Vamos. Llevemos esto a tu cuarto. 

La chica sonrió y puso la mano en la valija para arrastrarla hacia donde su hermano le dijera. Pero antes de poder comenzar a hacer girar las ruedas, una mano se posicionó sobre la de ella. Al voltear lo vio a Liam con una gran sonrisa adornando su rostro. Inmediatamente el color subió a sus mejillas.

-Permitime. Yo la llevo. -Ella sacó la mano temerosa y permitió que Liam guiara su maleta hasta su habitación.  

Al llegar a la chica le llamó la atención la decoración de la habitación. Al entrar se localizaba un buró que separaba dos camas. La de la izquierda era simple, con un acolchado blanco y almohadones rojos. A la derecha había una cama del mismo tamaño, pero con el acolchado color negro y violeta. La pared de al lado estaba pintada de negro, y grafiteada con pintura plateada. En la pared sobre el buró habían pósters de varias bandas como Aerosmith, Guns N' Roses, Metallica y Kiss. Varias prendas de ropa se esparcían por el piso, sin embargo de la mitad del cuarto a la derecha estaba bastante ordenado. Seguramente su hermano se debió de haber tomado la libertad de tirar toda la ropa de su hermana hacia su lado del cuarto, para dejar el de ella moderadamente ordenado. Al entrar pudo ver como habían dos roperos, uno en frente a cada cama. Era una habitación pequeña, pero era acogedora. De todas maneras temió el hecho de que debía dormir con su hermana. Si siquiera podía dirigirle la palabra sin que saliera corriendo despavorida, no quería imaginar lo que iba a ser compartir habitación con ella.

Dejó su cartera sobre la cama y se volteó a ver a ambos adolescentes mirarla desde la puerta en busca de su aprobación.

-Gracias, Niall. -Dijo tímidamente mientras le sonreía. -Es muy lindo.
-De nada, enana. -Respondió dejando su bolso al lado del ropero. -No te preocupes por Nikki. Ya se le va a pasar. -Ella asintió pasando un mechón de su cabello detrás de su oreja. 
-¿Dejo esto por acá? -Preguntó Liam mientras avanzaba con la valija. _______ asintió.
-Si, donde quieras está bien. -Liam miró la maleta, la miró a ella, y luego sacó la mano de la misma dejándola a la mitad de la habitación. 

El timbre de la puerta de entrada sonó y tanto Liam como Niall se miraron entre sí.

-Debe de ser alguno de los chicos. -Lo primero que se preguntó la chica era cuantos amigos tenía su hermano, y si iban a estar viniendo tan seguido. 
-Yo voy. -Respondió el castaño. Le dio una última mirada acompañado de una sonrisa a la chica y salió de la habitación. 
-¿Querés que te ayude a desempacar? -Preguntó su hermano mientras se ponía las manos en los bolsillos del jean. Aunque fueran hermanos, y se quisieran, en parte eran medio desconocidos. Hablaban siempre por teléfono, pero aún así era raro estar el uno con el otro. 
-No. -Negó la rubia. -Andá con tus amigos. Yo estoy bien. -Nuevamente se puso a jugar con los puños de su buzo. 
-¿Segura? -Preguntó. La chica asintió con una pequeña sonrisa. Niall avanzó hasta ella y la abrazó. -Te extrañé mucho. ¿Te lo había dicho? -Ella soltó una pequeña risa y asintió en su pecho.
-Yo también. -El rubio besó la frente de su hermanita y desapareció por la puerta, pero a los tres segundos volvió.
-Esta noche te llevo a comer. ¿Te sigue gustando la comida china? -La chica asintió. -Comida china, entonces. -Le sonrió. -Cualquier cosa, estoy en el comedor. -Ella asintió y el se fue por la puerta. 

En vez de ponerse a ordenar, la chica se sentó en la cama. Todo se veía tan raro… Ajeno a ella. Pero el hecho de estar de vuelta con sus dos hermanos, juntos, le llenaba una parte del alma que antes se encontraba vacía. Se quitó los zapatos y se acostó en su -ahora nueva- cama. 

Hacía días que no había podido dormir bien. Estaba nerviosa por volver a Nueva York. Pero ahora que estaba acá, todos esos nervios e inquietudes se volvieron insólitos. Así que simplemente cerró los ojos y calló profundamente dormida a los pocos minutos. 



Se despertó gracias a un sonido de vidrio romperse. Pestañeó varias veces para poder acostumbrarse a la vista, y una vez que ya no veía borroso, se levantó hasta quedarse sentada en la cama. Su brazo derecho estaba dormido, pero a pesar de eso, todo parecía en perfecto estado. Se paró y caminó a paso torpe hasta la puerta. Temía ir hasta el comedor, no sabía con qué se iba a encontrar. Pero entonces creyó identificar la voz de Liam gritando "¡Dejen de ensuciar, pajeros!", y se tranquilizó. Habían sido ellos. 

Retrocedió los pasos mientras sentía el común cosquilleo en su brazo derecho y se quedó mirando a su cama ahora algo arrugada. Agarró su cartera, que se encontraba en el piso gracias a alguna patada inconsciente que ella abría dado dormida, y sacó su teléfono celular. Prendió la pantalla y verificó la hora. Las ocho y veintiuno. Había dormido por cinco horas sin despertarse ni una vez. Esto es raro en ella. Suele despertarse bastante seguido por la noche. Es como una manera de estar alerta. 

Desde la puerta de su nueva habitación, que estaba abierta, se colaban las voces y risas de los amigos de su hermano. No podía distinguir bien cuantos eran con exactitud. Pero suponía que más de tres. 

Abrió su valija y lo primero que sacó fueron sus parlantes. Los colocó con cuidado sobre el buró, y los enchufó a la corriente. Puso su celular en ellos, y le puso shuffle a la música. Le bajó el volumen lo más que pudo, cosa de no molestar a su hermano ni a sus amigos, y comenzó a ordenar su ropa al ritmo de "I Want It That Way", de The Backstreet Boys



-Vienen acá solo para ensuciar ustedes… -Se quejó Liam mientras limpiaba el vaso que se había roto sobre la mesa, mientras Niall sonreía despreocupado. 
-No te preocupes, Liam. Yo después limpio. -Dijo el rubio mientras se recostaba en el sofá. 
-No, no es eso. Es que todavía que te invadimos la casa, la dejamos hecha mierda. -Dijo mientras se rendía y se volvía a sentar en el sillón.
-Después de cuatro años ya me acostumbré. -Emitió una pequeña risa mientras veía a sus amigos jugar al Play Station.
-Shh. -Dijo Zayn mientras le ponía pausa al juego. -¿Nadie escucha a los Backstreet Boys, o nuevamente estoy escuchando su música en mi cabeza? Porque juro que me pasó una vez durante un examen de matemática. -Louis negó divertido.
-Yo los escucho. -Mencionó Harry confundido. -¿No es como si el viejo ortiva de abajo estuviera escuchando a los Backstreet Boys, cierto?
-No, creo que viene del cuarto de Nikki. -Dijo Louis tratando de agudizar el oído.
-Es mi hermana. -Respondió Niall, relajado.
-¿Nicole escuchando los Backstreet Boys? ¿En cerio? -Preguntó Harry casi riendo. -No puede ser.
-Dijo que era su hermana. Y excepto que Niall tenga una hermana nueva de la que no sepamos, Nicole está probando otro tipo de música… -Dijo Louis, sacando conclusiones rápidamente. Niall no respondió, solo bebió de su vaso de Coca Cola.
-Estás disfrutando esto, ¿no? -Le preguntó Liam con una sonrisa.
-Sip. -Respondió el rubio devolviéndole la sonrisa.



Luego de casi dos horas, la rubia había terminado de ordenar, al menos su ropa. Decidió que era momento de tomar un baño. Atravesó el pasillo hasta una puerta que estaba abierta y dejaba ver el cuarto que buscaba. Solo se llevó una toalla, y las cosas que iba a necesitar, pero dejó la música encendida. 

Luego de terminar de bañarse, usó su secador y se secó el cabello. Una vez que estaba totalmente seco, salió al pasillo y se metió en la habitación. Buscó entre su ropero recién ordenado algo de ropa cómoda, un par de shorts y una remera, y los arrojó sobre la cama.

En eso se escucha la puerta abrirse y cerrarse de golpe. Los amigos de Niall se callaron, y unos pasos se escucharon retumbar por el pasillo hasta la habitación. Su hermana entró a la habitación hecha una bola de furia, arrancó el celular de los parlantes y salió del cuarto. La chica se levantó de golpe y la siguió hasta el baño. 

-¡Nicole! ¡No! -Gritó. Pero fue demasiado tarde. Su hermana ya había lanzado su celular al inodoro, y volvía a su habitación, cerrando la puerta de un golpazo detrás de ella. 

Escuchó unos pasos y seguido vio la silueta de su hermano en el umbral del baño. Rápidamente se agachó y sacó el pequeño aparato del inodoro, mientras el mismo escurría agua. De repente las ganas de llorar invadieron a la chica. No por haber perdido un celular. Sino por lo cruel que su hermana había sido con ella. 

-Creo que aún podemos hacer. -Respondió su hermano, mirándola arrepentida.
-Arroz. -Dijo ella respirando hondo para no llorar. -El arroz sirve como absorbente del agua. 
-Hay que poner el celular en arroz. -Se paró y ayudó a su hermana a imitarlo. -Yo voy. Vos andá a cambiarte. -Ella solo asintió.

Cruzó el pasillo hasta la puerta, pero al tratar de abrirla notó que estaba trabada. Comenzó a golpear suavemente.

-Nicole, la puerta se trabó… -Ella sabía que no había sido un accidente, sino que su hermana lo había hecho intencionalmente. -Nikki… Por favor, ¿podés abrir la puerta? -Insistió la rubia, sosteniendo la toalla con una mano, mientras que con la otra golpeaba la puerta. -¡Nicole! -Gritó furiosa luego de que su hermana no le contestara, pero solo logró que subiera la música. -¡Por favor! -Repitió, pero era inútil. Ni ella se escuchaba con tanta música. 

Continuó golpeando la puerta una y otra vez, mientras le gritaba a su hermana, con la esperanza de que se apiadara de ella la dejara entrar. Pero luego de cinco minutos perdió toda motivación. De repente llegó a oír unos pasos por el pasillo. Se esperanzó de que fuera Niall. Pero su instinto fracasó.

-¿Te dejó afuera? -Preguntó el chico, mientras vagó su mirada por todo el cuerpo de ella, lo que logró ponerla muy incómoda. Puso ambas manos sobre su pecho y la sangre subió a sus mejillas. Solo atinó a asentir. -Nicole, soy Liam. ¿Podrías abrir? -Preguntó el chico mientras golpeaba la puerta de la habitación. Pero nada sucedió. -¡Nikki! -Insistió. Pero nuevamente la música llenó el vacío de palabras. Miró a la chica apenado. -Lo lamento.
-No te preocupes. -Respondió ella poniendo un mechón de cabello detrás de la oreja y mirando sus pies. 
-Creo que sé como hacer para sacarla. -Dijo con una sonrisa.

Una vez que se fue, el cuerpo de _______ se relajó por completo. Golpeó la puerta unos segundos más, pero se rindió sin mucho esfuerzo y se recostó en la puerta mientras cerraba los ojos, respiraba hondo, y trataba de no llorar. De repente nuevamente se hicieron presentes los sonidos de unos pasos en el pasillo. Supuso que eran o Liam o Niall, con una solución que la sacara de tan embarazosa situación. Pero nuevamente, su instinto fracasó. 


Delante de ella había un chico mínimo dos cabezas más alto, de tez morena y grandes ojos marrones. Tenía unas pestañas largas y rizadas naturalmente, y una barba de un par de días. Llevaba puesta una musculosa verde con un par de letras de colores, y unas bermudas de jean. Caminó despreocupado mientras rascaba su cabeza y se acomodaba el cabello con la mano derecha, mientras la izquierda iba en su bolsillo. Al llegar hasta donde estaba la chica, no pudo reparar en mirar su cuerpo únicamente cubierto por una pequeña toalla, mientras que ella volvía a escudarse con sus pequeños brazos, mientras se sonrojaba enormemente. Le dedicó una pequeña sonrisa, y _______ miró hacia sus pies avergonzada nuevamente. 

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Eh aquí el segundo capítulo. Ojalá les guste, lindas!!! Las adoro a todas!!!!

Laters, babies.

Juliii :)